TURISMO VILLAVICIOSA

Apartamentos rurales Azabache

Apartamentos rurales en Villaviciosa • 3 llaves • Asturias • España • Europa

Apartamentos rurales Azabache

Apartamentos rurales Azabache

El nombre de nuestros apartamentos, se debe a que están situados en la aldea mariñana de Oles, famosa por su azabache. Desde aquí se exportaba a multitud de lugares.

El azabache se ha utilizado a lo largo de la historia como joya poseedora de poderes mágicos.

Nuestra ubicación es perfecta para disfrutar de la costa y la playa. Estamos a apenas 2 km del pueblo marinero de Tazones, el cual merece una visita. Calles empedradas y casas multicolores. El olor a sidra y a marisco nos alcanza en la vía principal. Existe una apetitosa oferta de chigres y restaurantes que se nutren de la pesca autóctona. Allí se encuentra nuestro restaurante »La Nansa» en el mismo puerto, donde podrás degustar un delicioso pescado fresco y un buen marisco de nuestro vivero.

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Características generales Apartamentos rurales Azabache

BañoBarbacoaHabilitado para discapacitadosTelevisiónRestauranteMicroondasJardínCalefacciónCerca de la playaFuera del casco urbanoFrigoríficoSolariumTerraza

Información de interés
Datos prácticos

Apartamentos rurales Azabache

El nombre de nuestros apartamentos, se debe a que están situados en la aldea mariñana de Oles, famosa por su azabache. Desde aquí se exportaba a multitud de lugares.

El azabache se ha utilizado a lo largo de la historia como joya poseedora de poderes mágicos.

Nuestra ubicación es perfecta para disfrutar de la costa y la playa. Estamos a apenas 2 km del pueblo marinero de Tazones, el cual merece una visita. Calles empedradas y casas multicolores. El olor a sidra y a marisco nos alcanza en la vía principal. Existe una apetitosa oferta de chigres y restaurantes que se nutren de la pesca autóctona. Allí se encuentra nuestro restaurante »La Nansa» en el mismo puerto, donde podrás degustar un delicioso pescado fresco y un buen marisco de nuestro vivero.

Los apartamentos consisten en salón cocina, aseo, habitación y baño siendo su capacidad de 2+2. Uno de los apartamentos está habilitado para minusválidos Cuentan con aparcamiento propio dentro de la finca y zona verde para juegos.

Para llegar se puede tomar la A-8 y salir en dirección a Villaviciosa capital, después se sigue dirección a Tazones (donde puede comer en el Restaurante La Nansa) y, antes de llegar, tomaremos el desvió hacia el Gobernador donde una indicación nos lleva a Oles.

Restaurante La Nansa

Me llamo Mar Batalla Rilla, y os voy a presentar el Restaurante La Nansa, el cual regento en estrecha colaboración con mi marido Juan Manuel Pena.

En primer lugar, debo hacer alusión a los fundadores de esta casa, que fueron mis padres, Marcelino y Mercedes, allá por el año 1956.

Por aquel entonces mi padre aún era pescador, al igual que lo fue su padre, y la que llevaba el negocio era Mercedes, ocupándose de cocinar con mucho cariño y dedicación, pero de la forma más natural, los frutos del mar que mi padre pescaba.

En su pequeña lanchina llegaba con: calamares, chipirones o salmonetes, que a mi madre quitaban de las manos los clientes afortunados que por aquella época llegaban a Tazones, que no eran muchos, porque el transporte no estaba como ahora.

En la primavera abundaban las nécoras, los centollos y los bogavantes, que se servían siempre recién cocidos, con ese aroma a mar cercano y a algas, que siempre recordarán los que lo vivieron, si alguno de ellos lee esta página.

A partir de los años 70, al llegar la temporada estival, el turismo iba creciendo, se iban abriendo más restaurantes en Tazones, que de aquella eran pequeños “chigres”, como decimos en Asturias. Entonces Marcelino que ya tenía visión de futuro, y al que creo que se le debe en parte el auje que tiene Tazones en el presente, se le ocurrió utilizar un terreno que tenía justo detrás de la Cofradía de Pescadores, para construir unos viveros para el marisco, individuales, donde unos cuantos hosteleros pudieran tener su marisco vivo, y disponer de ellos cuando el cliente lo pidiera.

Y así fue como empezó todo. Rápidamente empezó a correrse la voz de los buenos mariscos que se podían comer en Tazones, porque siempre fueron los auténticos, pescados por nuestros pescadores (padres, hermanos o tíos), y conservados vivos en nuestros viveros, a 20 metros de la lonja.

Después de un par de décadas, en que todo esto iba funcionando cada vez mejor, el restaurante pasó a manos de los jóvenes: Juan y Mar. Hicimos una importante reforma del local, ampliándolo hacia el piso de arriba, lo que antes era la casa paterna, para instalar allí el comedor, pequeñín pero acogedor, con unas preciosas vistas sobre la playa, la bahía y la calle principal.

La cocina, ahora en manos de Mar, sigue siendo del mismo tipo, basada en una materia prima muy fresca y muy sabrosa, pero además con una carta un poco ampliada con alguna novedad como paté de cabracho o de erizo de mar (oriciu), la lubina al cava, el bogavante a la plancha y los postres caseros como la tarta de queso, la crema de limón y nuestra tradicional tarta de almendra.

Luego en manos de Juan queda el trato personal y cariñoso con sus clientes, que muchos de ellos son también amigos, la puesta en punto del comedor y de la terraza, donde te escanciará un “culín” de sidra natural, fresca y sabrosa con todo su arte y simpatía; así como la cuidada selección de los vinos más apropiados para nuestros platos, que como un buen profesional te sabrá recomendar y aconsejar.

Con todo este conjunto tan atractivo de circunstancias, unido al marco incomparable del paisaje y ambiente de Tazones, si nos visitas no te sentirás defraudado, y si ya nos conoces, te animamos a que repitas siempre que puedas, pues estaremos a tu servicio con mucho gusto. Eso sí, nuestro consejo es recomendaros, sobre todo a los de fuera, que si podéis, aprovechéis a venir en primavera, que es la mejor época para comer marisco, pues es cuando la mar produce de todo lo más típico de esta costa, y cuando nuestros pescadores se dedican más al marisqueo. Así tendremos los mejores centollos, nécoras, quisquillas, santiaguinos, bogavantes, … y también cabrachos, rapes, rodaballos… Y además todo esto unido a la ventaja de que no hay tanta aglomeración de gente como en verano, y os podremos atender mejor, y ofrecer un servicio más esmerado, y más entrañable.

Un saludo, Juan y Mar

El día 17 de octubre de 1270, en Vitoria, Alfonso X, el rey Sabio, otorgó a los hombres de la tierra de Maliayo carta de fundación de puebla o villa.

La tierra de Maliayo, fértil en extremo, con estuarios adecuados para el refugio y altas rasas aptas para el dominio del territorio, estaba poblada al menos desde el Epipaleolítico, en su etapa Asturiense, hace 9.500/6.000 años y probablemente mucho antes. Una significativa presencia de monumentos megalíticos arguye una potente economía. Al hilo de las excavaciones que se vienen realizando, más la elaboración de la Carta arqueológica del concejo de Villaviciosa (1989), cada vez se adivina más claramente una coherente cultura castreña, cuyos hitos son, por ahora, varios poblamientos repartidos estratégicamente por el territorio tomando como eje la ría, más la costa-rasa occidental.

La aportación de Roma se cifró en el establecimiento de un conjunto de villae rurales con una población urbana en la desembocadura de la ría, en el actual Rodiles, de considerable importancia, que se ha llegado a suponer fuera la famosa Noega. Esta población pierde su importancia durante la época del reino astur, pero la adquieren ciertos núcleos como Amandi, Bedriñana, Camoca, Seloriu, Fuentes, Cazanes, y el lugar de Boides, con una villa romana. La Peña Castiellu, como bastión defensivo en el embarcadero de Buetes, pudo ser el embrión de la futura puebla de Maliayo.

Cuando el rey Sabio organiza el territorio de Maliayo y funda su puebla, una activa presencia de los monjes de Císter en el más íntimo repliegue del valle, en Boides —que adoptará el nombre místico de Valle-de-Dios (27 de noviembre de 1200)—, ha constituido un señorío jurisdiccional sobre un coto de 296 hectáreas y ha ejercido una importante labor ordenadora y civilizadora.

La constitución del concejo de Maliayo se enmarca en la política urbanizadora y repobladora iniciada por Alfonso IX y que alcanza hasta el primer tercio del siglo XV. El cénit del proceso repoblador coincide con el reinado de Alfonso X, exactamente en el año, clave en la historia asturiana, de 1270, señala J. I. Ruiz de la Peña. Una cerca oval —de la que se conservan algunos fragmentos— definía la puebla o villa, abriendo sus accesos por cuatro puertas: dos principales —la del Cañu (que generaría el arrabal de fuera’l Cañu) y la del Puente—, más dos secundarias —la del Mercáu Vieyu (que daría lugar al arrabal de ese nombre) y la de la Carnicería—. La iglesia parroquial era la de Santa María del Conceyu que aún hoy muestra su armonía y vistosidad —«una de las más bellas de la Asturias medieval», en opinión de Juan Uría— en el barrio de La Oliva.

A mediados del siglo XV la puebla de Maliayo ya se conocía como Villaviciosa, nombre acorde con su fertilidad que, a su vez, pasaría a ser la denominación de todo el territorio o concejo.

La probable presencia en este territorio de Enrique de Trastámara durante la estancia de Pedro I en Gijón (año 1352), explicaría el origen del coto jurisdiccional de Poreño (Poreñu), en la parroquia maliayesa de Celada, como donación hecha en 1366 a Pedro de Colunga. Este coto se enfeudaría más tarde en la familia Hevia. A lo largo del siglo XV, Villaviciosa, lejos de estar encerrada en sí, interviene en numerosas acciones políticas y guerreras para cerrar el siglo con la participación de sus hombres en la conquista de Granada. También desarrolla una intensa actividad comercial y cuenta con la pesca del puerto de Tazones, más un alfolí de la sal, parejos a los de Luarca, Pravia, Llanes.

En 1484 un incendio arrasa la villa en su totalidad; los Reyes Católicos otorgan mercedes para reconstruirla. Villaviciosa está presente en la Junta General del Principado desde la Ordenanza de Hernando de la Vega (1493-94), hasta su extinción en 1834 con la representación de José Caveda y Nava. Incluida en el mismo partido que Gijón, Siero, Sariegu, Nava y Cabranes, como concejo real, llega a tener dos procuradores. Los cargos fueron desempeñados generalmente por miembros de las familias oligárquicas de Hevia, Peón, Balbín, Estrada, Solares, Concha, Valdés, Sorribas. El 19 de septiembre de 1517 dejó la villa el príncipe Carlos de Habsburgo, futuro emperador.

Juan J. Pedrayes ha sistematizado la

Historia de Villaviciosa desde la óptica de la evolución de su trama urbana. La crisis de la pola medieval viene dada por la incapacidad de hacer frente a la inseguridad derivada de las luchas intestinas; aparecen entonces las casas-torre, las rurales, las intramuros y las aledañas a la villa. Principales dueños: Hevia, Busto, Balbín, Valdés, Solares, Peón. A mediados del siglo XVII se inicia una profunda transformación: aparece la villa o ciudad hidalga con sus palacios y plazuelas de respeto. De esa época conserva hoy Villaviciosa su más noble paisaje urbano. Un personaje que tiene importancia decisiva en este momento es Pedro Peón, duque de Estrada (1683-1750), poderoso mayorazgo de Peón, intelectual relacionado con los más solventes círculos ilustrados, para destacar su decisiva influencia en la configuración urbana de la Villaviciosa hidalga.

A finales del siglo XVII se produce una peculiar iniciativa social, que contribuirá a configurar la facies urbana y sin duda la sicología colectiva de la villa y su concejo. Los franciscanos fundan un convento de predicadores de misiones populares cuya área de influencia se señala en la Asturias centro-oriental, «más de seiscientas pilas bautismales», a cuyos feligreses debían llevar las enseñanzas derivadas del concilio de Trento. Un primer convento se edifica entre 1694 y 1699 en La Vallera, sustituido en 1743-1772 por otro edificio de gran capacidad cuya iglesia conventual es hoy el templo parroquial de la villa. De aquel convento salieron también algunos misioneros para las Indias. A la sombra de predicadores seráficos creció un monasterio de monjas clarisas que ha llegado a celebrar su tercer centenario en 1994.

Francisco de Paula Caveda Solares (1757-1812) inicia una dinastía ilustrada, que a la par tendrá incidencia notable en la evolución de Villaviciosa a través de su hijo José Caveda y Nava y de su nieto Joaquín García Caveda, y hoy con Víctor García de la Concha, director de la Real Academia Española. El momento de Caveda Solares es el de la primera revolución industrial; Philemon Pickford de Manchester instala y dirige una fábrica de algodones de considerable volumen. La acción del juez noble Caveda Solares rompe simbólica y realmente la cerca medieval para abrir nuevas comunicaciones. Las ideas liberales, representadas por Pedro José Pidal Carneado y José Caveda y Nava, están afincadas en una realidad profundamente transformada por reformas previas, de talante liberal, puestas en marcha en el breve periodo constitucional. Caveda y Nava funda la Sociedad Patriótica de Villaviciosa (20 de mayo de 1820) al socaire de la restauración de Riego. Durante la reacción absolutista se forman las Milicias de Voluntarios Realistas compuestas de masas proletarias rurales dirigidas por sus viejos señores, a cuyo frente está Felipe Hevia Antayo, señor del coto de Poreñu. El régimen liberal intentará apuntalarse con la Milicia Urbana, de burgueses, constituida en Villaviciosa en los primeros días de abril de 1834. En 1835 se instaura el Ayuntamiento constitucional, desapareciendo los cargos concejiles que durante siglos ostentaban familias oligárquicas.

La desamortización de bienes eclesiásticos tuvo poco volumen pero cierta incidencia en la villa, por lo que supuso para el equipamiento público el exconvento de San Juan de Capristano; mayor aun la tuvo para los subasteros en las parroquias del concejo dada la condición rural de los predios de la Iglesia: 132 fincas rústicas salieron a subasta en el periodo de Mendizábal. En cuanto a la desamortización de bienes civiles, realizada a partir de 1859, tiene relevancia, por su evolución posterior, la apropiación de las marismas de la ría, lo que conocemos como porreos. La consideración de las marismas como inútiles o perniciosas, difundida entre ilustrados y progresistas, tuvo realidad en la desecación de extensos xunclares aledaños a la ría de Villaviciosa; fueron primero los de Bedriñana (siglo XVIII) y luego los de la margen derecha, a partir de 1859. La necesidad de recuperar la navegabilidad de la ría y su condición de vía económica llevó a concebir el proyecto de su canalización, cuyos estudios se encomendaron al ingeniero José Lequerica (1885-86), con el principal objetivo de hacer de Villaviciosa un puerto carbonero, conectado por ferrocarril con Lieres.

Una nueva burguesía, liberal, estaba emergiendo frente al caciquismo dominante. Y, con ella, un proletariado industrial que pronto entra en contacto con las organizaciones sindicalistas gijonesas y forma la Sociedad de Oficios Varios. De las pugnas entre liberales y caciquiles surge una prensa local que tendrá su máximo esplendor en los años veinte y treinta. Dentro del grupo de obreros catalanes que durante la Guerra Europea (1914-1918) viene a trabajar a la fábrica de vidrio de El Gaitero aparece El Amigo del Pueblo, de filiación cenetista, en 1918.

Atenta a las exigencias de reproducción de su posición e ideología, la nueva clase dominante promueve (1895) la fundación de un colegio de religiosas para niñas, teniendo para los muchachos el de Valdediós, añadido al seminario en 1877 y que luego trasladará a la villa bajo la razón jurídica Fundación Colegio de San Francisco (1922), siempre bajo férula eclesiástica. También apoya y financia la Sociedad Ateneo-Casino Obrero con la idea de «resolver la cuestión social en el terreno de la instrucción» —indica B. Rato y Hevia—. Los veinticinco años de esta entidad están transidos por las convulsiones de la época y, al igual que el elemento obrero que cobijaba, cayó bajo la represión subsiguiente a 1937.

La política de obras promovida bajo Primo de Rivera significó urbanización, parque, traída de aguas, casas baratas, escuelas graduadas. La II República tuvo uno de los bastiones más reacios en Villaviciosa, gobernada por conservadores-monárquicos con minoritaria presencia de reformistas y casi nula de republicanos. Con posterioridad a la Revolución de Octubre se quitó el nombre de Indalecio Prieto a la calle del Agua, que le había sido puesto en 1931 por ser el ministro socialista hijo de la maliayesa Constancia Tuero. La Guerra Civil dura en Villaviciosa quince meses, definidos por su posición secundaria respecto a los centros de mayor conflicto. Las tropas franquistas la conquistan (19 de octubre de 1937) dos días antes de cerrarse el frente del norte, iniciando un periodo de idénticas características sociales y económicas que en los demás lugares. La salida de la gran penuria económica comienza en los años cincuenta con la migración hacia zonas industriales como Gijón y Avilés, se intensifica a principios de los años sesenta con la emigración a Bélgica, Suiza, Alemania, por la cual se ingresan remesas de divisas; con un incipiente turismo; con la explotación de plantaciones de gran demanda como el eucaliptus y, sobre todo, por el establecimiento de empresas alimentarias basadas en la manzana y la leche, creadoras de cientos de puestos de trabajo directos.

Posee Villaviciosa dos importantes centros de investigación con un plantel de más de cien trabajadores. Perteneciente al Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), desde el año 1990, el Instituto de Productos Lácteos de Asturias (IPLA), con 22 trabajadores, en su 80% tituladores superiores (investigadores, becados/doctorales, estudiosos). Por otra parte, la antigua Estación Pomológica (1956), desde 1995 se convirtió en el Centro de Investigación Aplicada y Tecnología Agroalimentaria (CIATA), ahora Servicio Regional de Investigación y Desarrollo Agroalimentario de Asturias (SERIDA).

Personajes notables

La dinastía ilustrada de los Caveda. Francisco de Paula Caveda Solares (1757-1812). Su hermana Rita Josefa (nacida en 1760). José Caveda y Nava (1796-1882). Joaquín García Nava (1851-1885), el Xuaco Les Mariñes de La Quintana. A la zaga de los Caveda, destaca en las letras asturianas el dómine Bruno Fernández Cepeda (1744-1803), nacido en el Mercáu Vieyu.

Pedro-José Pidal y Carneado, marqués de Pidal (1799-1865), ministro de Gobernación, de Estado, eminente bibliófilo que salvó para España, entre otras joyas, el Poema de Mío Cid. Su hijo Alejandro Pidal y Mon, académico de la Lengua y de Ciencias Morales y Políticas, proverbial cacique, fue diputado por el distrito de Villaviciosa entre 1872 y 1913. Y el hijo de éste, Pedro José Pidal Bernaldo de Quirós, impulsor de los Parques Nacionales de Covadonga y Ordesa. A esta familia, por vía materna, pertenecía Ramón Menéndez Pidal.

Natural de Villaviciosa era fray Francisco Menéndez, presidente de las misiones de Ocopa, valle de Jauja, donde falleció en 1801, habiendo recorrido el archipiélago chileno de Chiloé, y descubierto en 1790 la laguna de Nahuelhuapi por mandato del virrey Gil y Lemus; sus Diarios contienen importantes datos antropológicos. Del mismo tiempo fue Alonso Bernardo Ribero y Larrea (mejor: De la Rea), nacido en Fuentes, autor de Historia fabulosa del distinguido caballero D. Pelayo Infanzón de la Vega, Quixote de la Cantabria (Madrid, 1792).

Y en nuestro siglo: el senador vitalicio Luciano Obaya Pedregal; el conde de Rivero, alma del Diario de La Marina (La Habana), Nicolás Rivero. Finalmente, la saga de fotógrafos Fresno: Fernando Fresno Cueli y su hermano Ramón, con sus hijos Ramón, Anselmo y Arturo (fallecido en 1952).

Etelvino González Lóp

Descripción: Nace en el Alto la Campa, en el concejo de Villaviciosa, y después de un recorrido de 10-15 km, desemboca en el mar Cantábrico entre la playa del Puntal y la playa de Rodiles, formando la ría de Villaviciosa.

La ría de Villaviciosa se ve afectada por la Reserva Natural Parcial de la Ría de Villaviciosa, que ocupa una superficie de unos 10 kilómetros cuadrados.

Nacimiento: Alto la Campa.

Desembocadura: Entre playa del Puntal y la playa de Rodiles.

Afluentes: Algunos de sus afluentes son el río’l Bonizal, el río Sebrayu, el río Viacava, el río Valdebárcena y el río Rozaes.

Longitud: 10-15 km.

Flora: Las características generales de la vegetación de este estuario son comunes al resto de las rías del Cantábrico oriental. Se trata, sin embargo, de la única ría asturiana de esta tipología. En los fangos inundados diariamente por las mareas crecen diversas comunidades vegetales. En el estrato inferior se localizan las praderas de «Zostera noltii», que en algunos puntos ligeramente más elevados se ven acompañadas por rodales de «Spartina marítima», especie que tiene aquí su única localización del Principado. Por encima de estas praderas monoespecíficas crecen los matorrales halófilos, que se encuentran muy diversificados en este estuario. Los más destacables, sin parangón en todo el litoral cantábrico, son los formados por un subarbusto halófilo: «Suaeda vera». Los juncales y cañaverales se encuentran muy poco representados debido al uso agrícola de la mayor parte de su zona potencial. Estos terrenos se denominan porreos y mantienen en su mayor parte prados subhalófilos con canales y pequeñas charcas de gran interés.

Las dunas de Rodiles, cuyo interés desde el punto de vista de la vegetación era elevado, se encuentran actualmente muy degradadas.

Fauna: Si se centra el análisis de la fauna en uno de sus grupos más destacables, los vertebrados, es necesario poner de relieve el especial interés de esta estuario para la avifauna. La ría de Villaviciosa se considera, tras la del Eo, como la segunda zona del Principado de invernada y reposo migratorio de las poblaciones europeas de aves acuáticas. Se han identificado casi un centenar de especies de aves acuáticas, pertenecientes a un total de 16 familias, lo que le hace merecedora de la categoría de zona húmeda de importancia nacional. La distribución espacial de las aves acuáticas varía en función de las mareas. Durante la bajamar los limícolos se distribuyen por las praderas de fangos, ocupando también zonas de aguas someras y canales. Las pomaradas y prados de los alrededores también acogen números contingentes de aves acuáticas, especialmente durante los períodos denominados fugas de tempero.

Localidades de paso: Villaviciosa (capital del concejo de Villaviciosa) y Amandi (Villaviciosa).

El complejo palaciego de Miravalles, en San Martín (casería de la parroquia de Miravalles), vinculado estrechamente al barroco palacial de la región pese a las reformas ulteriores, está integrado por un palacio y una capilla ubicados en torno a un patio rectangular cercado por rejería de hierro que apoya en zócalo.

El palacio, de planta cuadrada, tiene dos alturas, un cuerpo abuhardillado y cubierta a cuatro vertientes. En la fachada, dividida en tres calles, una estrecha cornisa delimita los dos pisos. Todos sus vanos son rectangulares; las ventanas del bajo muestran rejería de hierro, y los balcones del piso alto, balaustradas de idéntico material. Entre los dos existentes en el centro asoma un escudo.

La pequeña capilla, de planta rectangular, posee cubierta a dos vertientes. Coronado por pináculos —con el central haciendo las veces de espadaña—, aparece el frente, en el que se abre una puerta de sencillo arco semicircular.

La iglesia de San Juan de Amandi (en Palacio/El Palaciu, lugar de la parroquia de Amandi), declarada Monumento Nacional el 3 de junio de 1931, se localiza en la casería de Algara, ocupando el rellano de un alto conocido como la Cuesta de Algara. Es seguramente la iglesia románica más importante del concejo, la de mayor interés en opinión de Alonso Pereira, y una de las más bellas y representativas de Asturias. Ha sido calificada por algunos autores como la «Capilla Sixtina del arte románico en Asturias». Brilla por la «rica articulación plástica del interior de la cabecera» (M. Soledad Álvarez), que choca con la sobriedad característica de los paramentos de su única nave.

San Juan de Amandi ha planteado problemas de datación. Quadrado, Menéndez Pidal y Magín Berenguer, entre otros, apoyándose en una inscripción, la sitúan en el año 1134; Canella, en el siglo XIII, y la profesora Mª Soledad Álvarez Martínez, ateniéndose al análisis estilístico, en la primera mitad de esa decimotercera centuria. De su existencia ya hay constancia en 1270, pues se la cita al otorgarse la Carta Puebla de Maliayo (Villaviciosa).

Fermín Canella facilita sus dimensiones exactas: 14,178 metros de longitud, 6,950 m de anchura y 9,630 m de alto.

Exteriormente lo rodea un espacioso pórtico, extendido por todo el frente y la fachada sur. Fue realizado en el siglo XVII, como también la gallarda espadaña.

La iglesia se compone de una sola nave cubierta con armadura de madera vista. El ábside, semicircular tanto interior como exteriormente, se cubre con la característica bóveda de piedra de horno (de cuarto de esfera) y conecta con la nave mediante un tramo recto (románico internacional) con bóveda de arista. Entre la cabecera y la nave hay un bello arco triunfal de triple arquivolta de medio punto, sostenido a cada lado por otros tantos pares de adosadas columnas, de largos fustes y capiteles con decoración escultórica.

El interior del ábside es único en Asturias y poco común en todo el románico. Está recorrido por dos pisos superpuestos de columnas adosadas, el superior rematado en pequeña arquería de medio punto. Entre ellos se originan unos espacios algo cóncavos divididos en dos tramos por líneas de impostas a la altura de los capiteles. La columnata parte de un zócalo corrido «que, junto a las columnas, impostas y arquillos, otorga gran movimiento al interior de los muros» (M. S. Álvarez). El tramo recto se articula igual y su unión con el curvo se resuelve mediante otro arco, paralelo al triunfal, como él semicircular, pero más sencillo, de una sola arquivolta con perfil zigzagueado.

El exterior de la cabecera se caracteriza asimismo por una rica articulación espacial; se estructura también por medio de columnas adosadas y líneas de imposta que producen una doble división —horizontal y vertical— en calles y pisos.

Iluminan el interior ventanas tipo saetera, abocinadas y con derrame interno, abiertas en la nave y en el ábside (cuatro).

El templo posee dos portadas, ambas con una muy interesante decoración y protegidas por un pórtico del s. XVII. La más sencilla es la meridional, que tiene varias arquivoltas de medio punto. La preciosa puerta occidental, más importante y vinculada con Valdediós por su ornato, es abocinada, esto es, la componen cuatro arquivoltas concéntricas en disminución hacia adentro. La interior, decorada con zigzag geométrico, se apoya directamente en las jambas, mientras que las otras tres lo hacen sobre imposta, y ésta, sobre tres columnas a cada lado, rematadas por capiteles.

Pero la mayor importancia del edificio radica en su decoración escultórica, localizada en portadas, canecillos, arco de triunfo y el ábside (interior y exterior), con una temática de las más ricas y variadas del románico (M. S. Álvarez): motivos vegetales (frutos, rosetas, hojas lanceoladas…), geométricos (zigzag, dientes de sierra, ajedrezado…), representaciones antropomórficas (cabezas humanas en canecillos, escenas profanas y sagradas, etc.) y zoomórficas (aves, reptiles, «cabezas de pico» o «cabezas rostradas» en la arquivolta segunda de la portada oeste, etc.).

La visita la iniciamos en la aldea de Valbúcar (ctra. AS-255), donde tomaremos un sendero para ir remontando el río hasta el pueblo de Buslad o Buslaz.

Antes de comenzar podemos acercarnos al puente de la carretera, desde donde se pueden ver los restos del molín de Peña. El segundo de los molinos, el molín de Griselda, ya se encuentra en la senda al borde del río, muy cerca del tercero, el molín de Villaverde. Por una carretera iremos hasta una portilla negra, donde volvemos a remontar el río hasta el molín del Profundu. Siguiendo la senda, iremos viendo los restos del molín Trabanco y el molín del Pitu.

Tras dejar estos molinos, pertenecientes a Lugás, hay un tramo que coge altura, para luego volver al cauce del río y, ya en la parroquia de Coru, llegaremos a los restos del molín de José Xico y al molín de Perea. Dejando atrás estos molinos, llegamos a una zona de pastos, donde se encontraba un molino ya desaparecido: el molín de Pachón. Después, en una zona de bosque iremos viendo las ruinas de los molinos de Perniles y d’Arriba. Tras visitar este último, cruzaremos el cauce fluvial hasta una pista forestal, donde tomaremos hacia la izquierda.

Más adelante, en una bifurcación, giraremos a la derecha para ver el molín de Pascual, ya perteneciente a la parroquia de Breceña. Desde aquí, por un tramo llano llegaremos hasta los restos del molín de Lalón, junto al que discurre otro afluente del río. Tras ver los restos de este molino, y ante un gran castaño, tomaremos la senda de la derecha, que nos llevará al molín de La Ullina. Tras subir por sus toscas escaleras, pasaremos por un bosque de álamos que nos llevará al molín de la Peña y su cascada. Continuaremos por la senda que sube por la margen izquierda de la cascada para volver al cauce del río y ver el molín del Esprón. Desde aquí, y tras atravesar una nueva zona de pastos, llegaremos a los molinos de Rea, Peruya, Rosico y d’Arriba.

Desde el molín d’Arriba, al que se accede tras cruzar el río por una gran losa de piedra, seguiremos remontando el río, hasta llegar a la localidad de Buslaz; en este recorrido se encontraban dos molinos ya desaparecidos.

Fuente: Mancomunidad de la Comarca de la Sidra.

Qué ver en Asturias

Playa Rodiles

En el municipio de Villaviciosa

A la derecha de la desembocadura de la ría de Villaviciosa surge la imponente playa de Rodiles —una de las más destacadas del Principado—. Une a sus encantos naturales el elevado valor paisajístico y ecológico que posee.

Características generales:

  • Longitud playa: 1000 metros
  • Anchura media: 295 metros
  • Grado ocupación: Alto
  • Grado urbanización: Semiurbana
  • Paseo marítimo: Sí
Playa Rodiles
Conjunto Histórico de Tazones

Conjunto Histórico de Tazones

En el municipio de Villaviciosa

Tazones, nombre que deriva del antiguo puerto de Los Estaçones y corresponde en realidad a la parroquia, designa generalmente el pequeño y hermoso pueblo compuesto por los barrios de San Miguel y San Roque —cuyas gentes viven principalmente de la pesca y la mar— y equipado con un modesto puerto para embarcaciones de bajura y una lonja de pescado.

En la fisonomía arquitectónica de esta población —que sobre el puerto y el mar adapta su caserío a un terreno pendiente de forma escalonada …

Reserva Natural Parcial de la Ría de Villaviciosa

En el municipio de Villaviciosa

La Ría de Villaviciosa, la Ría de La Villa, un espléndido ecosistema de marisma declarado Reserva Natural Parcial (Decreto 61/95, de 27 de abril, del Gobierno del Principado de Asturias) que pasa por ser la segunda zona del Principado de invernada y descanso migratorio de las poblaciones europeas de aves acuáticas, se adentra en el mar dejando a su orilla derecha la preciosa playa de Rodiles, y a su izquierda, El Puntal.

«La originalidad, riqueza y calidad de su vegetación marismeña, …

Reserva Natural Parcial de la Ría de Villaviciosa

Museo Fernando Alonso

En el municipio de Llanera

Horarios

  • Museo: Todos los días 10:00 – 20:00 h.
  • Circuito: Martes a viernes 15:00 – 20:00 h.
  • Sábados, domingos y festivos: 10:00 – 14:00 y 15:00 – 20:00 h.
  • Campus Karting – Day Camp: 09:00 – 18:00 h.

Tarifas

Museo:

  • General: 15,00 €
  • Reducida (niños 4-12 años y >65 años): 10,00 €
  • Grupos: Consultar

Museo Etnográfico del Pueblo de Asturias

En el municipio de Gijón

HORARIOS

Octubre a marzo:

  • Martes a viernes: 9:30-18:30 h.
  • Sábados, domingos y festivos: 10:00 – 18:30 h.

Abril a septiembre:

  • Martes a viernes: 10:00-19:00 h.
  • Sábados, domingos y festivos: 10:30-19:00 h.

Cerrado los lunes, 1 y 6 de enero, martes de Carnaval, 15 de agosto, 24, 25 y 31 de diciembre.

Acuario de Gijón

En el municipio de Gijón

Ubicación: cercanías de la playa de Poniente (casco urbano de Gijón). En las antiguas instalaciones de Astilleros del Cantábrico.

Tarifas:

  • Adultos: 14 euros
  • Niños (3 a 14 años): 7 euros
  • Mayores de 65 años: 10 euros
  • Grupo adultos: precios especiales para grupos

El Acuario de Gijón es un gran itinerario a través de los escenarios que el agua ha creado. Algunos remotos y llenos de misterio, otros cercanos pero sorprendentes.

Museo Arqueológico del Principado de Asturias

En el municipio de Oviedo

HORARIOS

  • Miércoles a Viernes: 9:30-20:00 h
  • Sábados: 9:30-14:00 h y 17:00-20:00 h
  • Domingo y Festivos: 9:30-15:00 h

Lunes y martes cerrado.

TARIFAS

  • Gratuito

Localización: Está situado bajo el arco del ex convento de San Vicente. Ocupa parte del monasterio de San Vicente, primer edificio (año 761) construido en la fundación de Oviedo, siendo declarado Monumento Histórico-Artístico en marzo de 1962 (su claustro, sin embargo, goza de tal reconocimiento desde 1934).

Museo de Bellas Artes de Asturias

En el municipio de Oviedo

El Museo de Bellas Artes de Asturias alberga la mejor colección pictórica de la región, con obras de artistas de la talla de Carreño Miranda, Dionisio Fierros, Evaristo Valle, Nicanor Piñole, Vaquero Palacios y pintores contemporáneos, una colección de objetos de vidrio y porcelana… Por la importancia de sus fondos, el Museo de Bellas Artes de Asturias es uno de los mejores del Estado español.

Abrió sus puertas en 1980. Hoy cuenta con una de las mejores colecciones de Arte de España, integrada por 15.000 piezas de los siglos XIV y XXI, con obras de El Greco, Goya, Sorolla, Picasso, Dalí y Miró.

Situación Apartamentos rurales Azabache
Qué hacer en Asturias
  • Actividades culturales
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